FERNANDO Y ALDO FRENTE A FRENTE. Partes III y IV.

III. TENEMOS AMIGOS EN COMUN…
La mañana siguiente Fernando llega a Conceptos luego de haber visto al juez. La empresa está al borde del remate y, aunque él había sido despedido, Leticia accede a que se quede a trabajar para ayudar con el pago. Fer deja su coche a las puertas y camina. Aldo estaba en la empresa, quiere entrevistarse con Leticia pero no puede y mejor sale a caminar. No hay otra vía para ir a la calle mas que el largo pasillo que va de la puerta de las oficinas a la reja exterior. Es angosto, de un lado está un espejo de agua y del otro el arroyo. Fernando y Aldo avanzan en direcciones opuestas y ambos se obstruyen mutuamente en medio del camino. Casi chocan y terminan conversando a raíz de la imposibilidad de pasar.
Fernando comienza con bromas forzadas, no está muy de humor. Aldo le responde también con amabilidad seca, parece no haberle causado una muy buena impresión el hombre que tiene enfrente, sensación que se vuelve franca cuando éste le dice su hombre: Fernando Mendiola. Para Aldo la película está clara, sabe muy bien a quién tiene enfrente y por eso lo deja con la palabra en la boca. Fernando, en cambio, es sorprendido por la novedad. Ni idea de quién es Aldo Domenzain (así, sin acento en la i), ni de porqué le dice que tienen amigos en común, ni de qué lo llevo en verdad a Conceptos. Sólo sabe que tampoco le resultó grato el encuentro y así se lo comenta a Omar.
Esta escena de nuevo es esclarecedora y premonitoria. Los dos hombres están ya en el mismo camino, Conceptos y van hacia el mismo punto: Leticia. Sin embargo, lo hacen en sentidos opuestos. Aldo es luz, vida, alegría y salvación. Fernando es oscuridad, traición y desconfianza. Durante el encuentro, Aldo está respaldado visualmente por los edificios de la empresa, es como si pudiera representársele como un hombre fuerte, grande, sólido. Fernando en cambio sólo tiene tras de sí el espejo de agua, parece que se hundirá aún más, cosa que de hecho sucede, mientras que Aldo ganará simpatías en Conceptos y terreno en la vida de Lety.

Durante la escena hace aire, parece como si fuera a llover. Y de hecho, estos dos hombres, aunque en ese momento no lo saben, tendrán tormenta y desasosiego en sus vidas. Esta sola escena plantea el estado de la cuestión en el juego de fuerzas que vendrá y dice que Aldo parece llevar las de ganar.

IV. EL AMOR ES LO MAS IMPORTANTE.
Esto último queda aún más claro cuando Aldo y Fernando platican en la nueva oficina del chef en Conceptos. Fernando va a buscar a Aldo sin saber bien qué es lo que encontrará, sabe que hay motivos para sospechar pero no puede fundamentar claramente su recelo. De todas formas ahí está y Aldo aprovecha la situación para quedarse a solas con él.
No en balde Aldo es mucho mayor que él y que Leticia. Ahí demuestra su colmillo para tratar a la gente y para ajustarse a las circunstancias. Va envolviendo a Fernando y lo exhibe: el Lic. Fernando Mendiola no se conoce, pues cree que hablar de sí es decir lo que ha logrado en lo profesional y no lo que hay en su corazón. Aldo, quien tiene de él la imagen que Leticia le hizo, lo acorrala con preguntas por la deshonestidad y la utilización de los otros para fines egoístas. En ese momento Fernando se tensa sobremanera pues no tiene cómo demostrar que ha comenzado a cambiar y huye de Domenzaín poniéndose del otro lado del escritorio para resguardarse un poco.
Entonces viene la pregunta sobre qué es lo más importante en la vida. Fernando no tiene porqué responder, se sabe en desventaja ante un desconocido que de pronto le habla de cosas dolorosas y oscuras que él sólo desea olvidar. Evade la respuesta y Aldo le contesta que para él lo importante es el amor. Pero Fernando no es tan tonto como Luigi Lombardi, Fernando sabe reaccionar y sabe sensibilizarse ante las situaciones. Percibe sinceridad en Aldo y responde en el mismo tenor: “para mi, HOY, el amor es lo más importante”. Y no sólo eso, le confiesa que tal vez el amor no le favorece pues, probablemente, no es correspondido.
Aldo evalúa positivamente el encuentro pues hay algo que los une y que hace a Fernando respetable. Fernando escucha una palabra amable en mucho tiempo, se sorprende y trata con amabilidad a Aldo aunque en el fondo no ha dejado de recelar. Él ha pasado la vida sospechando hasta de su sombra y por eso Domenzaín (ahora sí con acento en la i) no le parece del todo creíble. Esta vez hace bien en no confiar porque Aldo sí esconde algo y su luminosidad comienza a ensombrecerse… No abre su juego, no le dice a Fernando todo lo que sabe ni la verdadera razón de su presencia en Conceptos. Con ello, Domenzaín se otorga a sí mismo un poco más de tiempo para navegar con bandera de inocencia y novedad.
(continuará…)

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One Reply to “FERNANDO Y ALDO FRENTE A FRENTE. Partes III y IV.”

  1. Excelente desglose. Yo que creí que sólo de grandes libretos como el de Amor Real o Corazón Salvaje se podían hacer análisis tan profundos. Por que penosamente Olguín nos ha convencido de que ha masacrado a la obra magistral de Fernando Gaitán (con i en el medio, y no “y” como lo titulan en LFMB) imponiéndole a un bello bobo que se convirtió en tierna persona a menos de la mitad de la historia a un rival más que sucio, pero amparado en un perfil impoluto.

    Mis respetos para este escrito,
    saludos Luciana

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